Durante septiembre se registraron dos accidentes laborales en distintas áreas de nuestra organización. Si bien las circunstancias fueron diferentes, ambos acontecimientos nos recuerdan la importancia de mantener una actitud preventiva permanente y de incorporar el autocuidado como parte fundamental de nuestras actividades diarias.

La identificación de peligros, la evaluación de los riesgos y la adopción oportuna de medidas preventivas pueden marcar la diferencia entre realizar una tarea de manera segura y la ocurrencia de un accidente.

Principios fundamentales del autocuidado

Observar antes de actuar: Antes de iniciar cualquier tarea, detengámonos unos segundos para identificar condiciones que puedan representar un riesgo, como equipos en mal estado, elementos deteriorados, condiciones climáticas adversas o instalaciones que requieran atención.

Verificar herramientas y equipos: Todo implemento, herramienta o accesorio debe ser revisado antes de su utilización. Ante signos de desgaste, daños, holguras o fallas, se debe suspender su uso y gestionar oportunamente su reparación o reemplazo.

Evaluar los riesgos de la tarea: Incluso las actividades rutinarias pueden presentar riesgos. Por ello, es importante analizar previamente qué podría ocurrir durante su ejecución y adoptar las medidas de control necesarias.

Mantener la atención y concentración: Las distracciones y el exceso de confianza pueden favorecer la ocurrencia de incidentes, especialmente durante tareas habituales. Mantener la atención en lo que estamos realizando ayuda a prevenir contactos involuntarios, caídas u otras situaciones inesperadas.

Considerar las condiciones del entorno: Factores como la lluvia, el viento, el tránsito de personas, los espacios confinados o una ventilación insuficiente también deben ser considerados antes de desarrollar una actividad.

Reportar incidentes y condiciones inseguras: Informar oportunamente desperfectos, condiciones subestándar o incidentes permite implementar acciones correctivas y prevenir que situaciones similares afecten a otros trabajadores. Ante cualquier emergencia o lesión, es fundamental seguir el protocolo establecido e informar de inmediato a la jefatura correspondiente.

Detente, observa, evalúa y actúa de forma segura

El autocuidado es una responsabilidad que debemos mantener presente en cada tarea y espacio de trabajo. Una decisión segura puede prevenir un accidente y contribuir al bienestar de todos.

Ante cualquier situación con potencial de riesgo, recuerda:

DETENTE → OBSERVA → EVALÚA → ACTÚA DE FORMA SEGURA